Pepito llega con su maestra Maestra, maestra, ¿el corazón tiene piernas

Pepito llega con su maestra y le pregunta…
– Maestra, maestra, ¿el corazón tiene piernas?
– El corazón, ¿Pepito?
¿Piernas? uhm… no, el corazón no tiene piernas…
– Ah, y entonces porque anoche mi papá decía en Su recamara:
¡Abre las piernas…
corazón!